Sé de cosas que cuento

Corazones rotos.

Odio a los niños. Matizaré. No penséis que soy Herodes tampoco…Simplemente me dan miedo. No me veo capacitada para cuidar de mí misma, así que como para cuidar de algo tan frágil. Me inquietan. Me ponen más nerviosa que una declaración de intenciones, de verdad. Pero como todo en la vida, siempre hay una excepción.… Sigue leyendo Corazones rotos.

Sé de cosas que cuento

DramaQueen.

Pues resulta que después de casi (aún faltan tres semanas) un cuarto de siglo en la tierra, creyéndome ser una dramaqueen en potencia, este miércoles llega Vogue y me dice que no. Que lo mío no es para tanto. ¿Hola? Me enviaron el dichoso artículo de Vogue a uno de mis grupos de whatsApp en el que… Sigue leyendo DramaQueen.

Sé de cosas que cuento

Dile.

Antes que nada trasládale mi perdón. Y discúlpame tú también por hacer de paloma mensajera. Pero es que no me atrevo a la cara. Llámame cobarde. Lo soy, y lo sé. Dile de mi parte que no quiero verle, ni hablar con él. Que si lo hago me vuelvo frágil y me puede convencer de… Sigue leyendo Dile.

Sé de cosas que se leen.

Me emborraché para olvidarte y ahora te veo doble, Alba Corpas

A finales del mes pasado sufrí uno de mis “dramas” como los llama mi amiga L. Fue uno de esos días en los que te planteas cosas como: “¿de dónde vengo?”, “¿A dónde voy?”, “Ay que ya estoy más cerca de los 25 que de los 20”, “¿Qué va a ser de mi vida?”. Vale,… Sigue leyendo Me emborraché para olvidarte y ahora te veo doble, Alba Corpas

Sé de cosas que cuento

Cuéntame.

Cuéntame. Cuéntame algo. Lo que sea. Lo que no sepa. Lo que no me hayas contado. Cuéntame nuestra historia a través de tus ojos. Cuéntame cómo te ha ido. Cuéntame qué nos pasó. Cuéntamelo. Cuéntame cómo empezó todo. Y cuéntame cómo terminó todo. Cuéntame por qué dijimos adiós justo cuando todo era fácil. Cuéntamelo. Explícamelo.… Sigue leyendo Cuéntame.

Sé de cosas que cuento

PONGAMOS.

Pongamos que parece de ciencia ficción, pongamos que parece un accidente. Pongamos que tú no toleras una copa de más, pongamos que a mí me encantó pasarme de copas. Pongamos que odias la casualidad, pongamos que yo creo en el destino. Pongamos que no soy la primera que está perdiendo el pulso, pongamos que no… Sigue leyendo PONGAMOS.